Lejos del “voto bronca”, prevalecen las “buenas vibras”

“No podemos resolver un problema con el mismo nivel de pensamiento que contribuyó a crearlo”.

Albert Einstein.

Por Fernando Retamozo.


En un contexto nacional en donde los últimos ocho años tuvimos la experiencia de una arena política formateada por dos alianzas que componen el bicoalicionismo nacional, espacios que a la hora de gobernar no pudieron solucionar las problemáticas que se les fueron encomendadas si no que las profundizaron, empieza a crecer un profundo descontento, el cual en política lo suelen capitalizar los gobiernos que son opciones polarizantes con otros, pero la gran insatisfacción que está encauzando el sector político nacional hace que el descontento que se puede dar como algo coyuntural, se transforme en una desafección política que implica una desconfianza profunda hacia la clase dirigente y suele afectar principalmente a jóvenes, que actualmente componen más del 55% del padrón electoral nacional.

Según estudiosos de la ciencia política estos sectores suelen adoptar dos posibles posiciones el día de la elección: a) no acuden a votar, porque no creen en el sistema de partidos, o b) votan para ver perder al partido de gobierno. Estas fracturas entre la sociedad y la dirigencia suelen hacer proliferar a outsiders o extremistas, que suelen capturar el denominado “voto bronca” que no necesariamente significa que apoyen sus propuestas si no que buscan una salida rupturista frente a la insatisfacción, esto se puede constatar en una de los más recientes informes de la consultora Zuban Córdoba que señala que el 61,7% de los encuestados está en contra de dolarizar la economía, el 77,3% está en desacuerdo con la legalización de la libre portación de armas, el 68,2% está en desacuerdo con privatizar YPF, el 66,6% en contra de privatizar Aerolíneas, el 49,2% no busca eliminar subsidios y planes sociales y el 84,2% desacuerda en privatizar la educación pública.

En contramano y despegándose del caótico escenario nacional el resultado del ultimo 7 de mayo en las elecciones provinciales de Misiones, lejos del “voto bronca” pudieron proliferar las “buenas vibras” frase acuñada por su conductor el Ing. Carlos Rovira, demostrando que la sociedad premia a los modelos de gestión exitosos, y el Frente Renovador de la Concordia demostró que cuando existe un plan y un norte al que seguir, la ciudadanía no se deja engañar por falsos eslóganes ni se deja atrapar por la política del desánimo.

El Frente Renovador de la Concordia cosechó casi 420 mil votos de 700 mil misioneros que fueron a las urnas con esperanzas y convicción en uno de los días más lluviosos de la provincia en lo que va del año, sacándole una diferencia de más de 300 mil votos al segundo que representaba al espacio de Juntos por el Cambio y una distancia de 400 mil votos al espacio que representaba al Frente de Todos en Misiones. Fue la diferencia más grande hasta el momento por parte de un oficialismo provincial, donde casi el 70 % de los misioneros acompañaron al modelo renovador.

Dándose hechos históricos como la victoria en circuitos electorales que eran viejos bastiones de los radicales, hoy en Juntos por el cambio, como ser el centro de la ciudad capitalina donde la boleta renovadora duplico en votos al adversario. La derrota opositora fue demoledora en toda la tierra colorada significando una mayoría de 25 diputados en la cámara de representantes de la provincia, y resaltando que la casi totalidad de los municipios quedaran bajo el mismo signo partidario de la renovación.

Del Laberinto se sale por Arriba

Como escribió alguna vez el escritor argentino Leopoldo Marechal “del laberinto se sale por arriba”, laberinto que la estrategia de juntos por el cambio quiso instalar con la grieta nacional trayendo dirigentes nacionales y así poder capitalizar el “voto bronca”, ninguna de las dos cosas sucedieron el misionero salió por arriba de este laberinto y votó en defensa de un proyecto de gestión serio y ordenado que contiene a todos los misioneros.

Los argentinos lejos de la derechización que muchos venden con promesas de ajustes y recortes, buscan aires de cambio, cambio que no ven en las viejas recetas de juntos por el cambio, que no están juntos ni tampoco son el cambio, si no que encuentran en la política innovadora y disruptiva del modelo misionerista, que lejos de conformarse con lo hecho va en busca de nuevos desafíos llevando a la Misiones Start up a los más alto a fuerza de gestión y visión de futuro por parte de su conductor, Carlos Rovira, quien encontró en la última elección una alquimia perfecta entre juventud y experiencia significando “La Gran Suma” de Misiones, encabezada por Hugo Passalaqua y Lucas Romero Spinelli.

El Modelo Renovador

Según Thomas Khun un paradigma es un sistema de creencias, principios, valores y premisas que determinan la visión que una determinada comunidad tiene de la realidad, en otras palabras un paradigma es un ejemplo cercano, un ejemplo que hace de modelo para otros casos cercanos. El modelo renovador de la economía del conocimiento, de la Misiones Start up es el paradigma a copiar para los modelos nacionales y provinciales, marcado por progreso continuo, que se refleja en uno de los últimos informes de la dirección de estadísticas y censos de Corrientes donde destacan a Misiones como la provincia del NEA (Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones), con mayor cantidad de asalariados registrados en el sector privado, contando con 104.657 puestos de trabajo en el sector, seguido por Corrientes (80.084), Chaco (79.417), y por último Formosa (27.148). Por esto y por otras cosas, todos quieren replicar el paradigma ya probado en Misiones, que crece y se hace fuerte lejos de las grietas nacionales yendo en contra de la norma de las distintas elecciones provinciales que se vienen realizando, donde el ausentismo y el voto en blanco son protagonista, como por ejemplo en Tierra del Fuego donde la segunda fuerza provincial fue el voto en blanco.

En camino a las nacionales el frente renovador se convierte en uno de los espacios más codiciados en el cruce electoral donde más de uno de los presidenciables lo quiere en su boleta, queda esperar y ver como el futuro político nacional se desata, futuro que estará signado en gran parte por lo económico que está en manos del ministro de economía Sergio Massa, piloto de tormentas ajenas, que trabaja a destajo y a contra tiempo por un respaldo del banco del BRICS, New Development Bank (NDB) para cumplimentar con el pacto con Brasil que permitiría a la Argentina exportar e importar en moneda nacional con dicho país, también se sumaría el cierre de las conversaciones para la reedición del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y además una ampliación del swap con China, cumplimentando toda esta ingeniería económica pensada por el ministro de economía para quitarle presión a las reservas flacas que heredo en el Banco Central.


Fernando Ariel Retamozo. Politólogo y periodista.

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